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Recorrido de 2 km a lo largo del río Elsa, descubriendo meandros, cascadas y la flora y fauna local
El recorrido de este itinerario, llamado Sentierelsa, comienza en Gracciano, al sur de Colle di Val d’Elsa, desde el puente de San Marziale y va al costado del lecho del río hasta llegar a la localidad de San Giorgio.
La entrada se encuentra a la izquierda, alejándose de Colle di Val d’Elsa, del puente de San Marziale.
Aquí se encuentran enseguida, visibles desde el paseo peatonal del mismo puente, la Steccaia y el Callone Reale, dos importantes obras de ingeniería hidráulica, de gran importancia para la ciudad ya que desde la época medieval se utilizaban para encauzar parte del agua del río Elsa.
El agua podía ser aprovechada para la irrigación, como fuerza motriz primero para los molinos, después para las fábricas de papel y las herrerías y para distintos usos industriales.
Particularmente “La Steccaia” sirve para detener y desviar en parte el agua del río Elsa, gracias a un sistema de tablas móviles que se introducen en bloques de piedra y forman una “steccaia” (presa de estacas), es decir un obstáculo al libre correr del río, mientras que el “Callone Reale” es un cerramiento que regula la cantidad de agua en el canal que corre hacia la ciudad y es llamado saetín.
La Steccaia vista desde el puente de San Marziale, más abajo a la izquierda el Callone Reale
La fecha de la construcción de este sistema hidráulico no es precisa; algunas fuentes la sitúan en el siglo X.
Conocemos sin embargo con exactitud la fecha de su restauración realizada en 1606 bajo los favores de Fernando I de Médicis, Granduca de Toscana, como nos dice la lápida colocada por los Médicis mismos un poco más abajo del Callone.
Después de 200 metros encontramos la cascada de Diborrato: un salto de 15 metros y profundo 10, en el siglo pasado constituía un lugar balneario para los habitantes de la ciudad.
Bajando por el recorrido, bajo las cascadas, encontramos las Grutas del Oso, así llamadas porque tienen un leve parecido con la figura de un oso.
Una bifurcación, llamada también dividida del saetín El sendero se aleja del río por un trayecto de 100 metros, para luego reunirse con éste en la zona donde se encuentra un enorme macizo plano.
LLegamos así a Gore Rotte (Setines), donde se sitúa otra entrada al parque, con algunos puentecillos y paseos en estilo tibetano.
El recorrido continúa aún por aprox. 1 km para llegar a la localidad de San Girogio donde ha sido construído un cruce del río. En esta zona se encuentra la Conchina, el Masso Bianco, la Nicchia y la Spianata dei Falchi, así llamados en los años ’30 y ’40 del siglo pasado como el “mar de Colle”.
El recorrido se caracteriza por escalones, pasamanos de madera, pequeños cruces y estacas de seguridad, con numerosos carteles de indicación sobre las características del lugar.
Son muchas las formas de vida vertebrales e invertebrales que pueden observarse a lo largo de este itinerario.
En las aguas del río podemos ver la almeja de agua dulce (Unio mancus) un molusco del grupo de los bivalvos, que puede alcanzar los 10 cm de largo y vive en el barro o en la arena del fondo del agua.
Entre las vegetación sumergida podemos encontrar las gambas de río (Palaemonetes antennarius), un pequeño crustáceo largo hasta unos 5 cm que se alimenta de algas y plantas acuáticas.
Mucho más dificil de ver es el cangrejo de río (Potamon fluviatile), otro crustáceo con un caparazón de hasta 10 cm.
Muchísimos son los insectos qu pueblan el curso del agua,en particular son numerosas las larvas.
También los vertebrados que viven en las orillas del Elsa son numerosos y muy fácil de encontrar, además de las gran variedad de peces.
El cacho (Leuciscus cephalus), que es el más común de los peces del Elsa y está presente en gran número en el río, el barbo (Barbus sp.) y la carpa (Cyprinus carpio), un pez que aquí puede llegar a alcanzar unos 30 kg de peso.
Un cacho en el río Elsa
Mientras que el gobio de arroyo (Padogobius nigricans) es en cambio el pez más raro que se puede encontrar en el río Elsa, no faltan los anfibios, como el tritón meridional (Triturus carnifex) y el Triturus vulgaris.
Frecuente el sapo (Bufo bufo) y la rana (Hyla intermedia), el único anfibio arborícola italiano, la rana verde y la rana ágil (Rana damantina) llamada así por los largos saltos que es capaz de hacer.
A veces se puede ver nadar en la superficie del agua: se trata de la natrix con collar (Natrix natrix) y de otra (Natrix tassellata), dos serpientes absolutamente inócuas.
Un Martín pescador en el río Elsa Numerosas especies de Pájaros frecuentan los valles fluviales atraídos por la abundancia de refugios y de nutrición, entre ellos la bellísima garza real (Ardea cinerea), con sus casi 2 metros de apertura en sus alas, y la garza pequeña (Egretta garzetta), visibles solo en invierno.
Se puede ver también el pato silvestre (Anas pltyrhynchos) y la gallineta de agua (Gallinula chloropus), la bailarina amarilla (Motacilla cinerea), y finalmente el martín pescador (Alcedo atthis), que se reconoce facilmente por el plumaje de colores llamativos, azules-verdosos en el dorso y naranja en el vientre.
El único mamífero acuático presente en el Elsa es la nutria (Myocastor coypus), un gran roedor importado a Italia en la segunda post guerra y criado como animal para peletería, largo aproximadamente un metro y de unos 10 kgs de peso.
La nutria se ha difundido como consecuencia de los desastres causados a los criaderos situados a lo largo del río, liberando de esta manera a los animales.

"La naturaleza los hizo y después rompió el molde."
Ludovico Ariosto, Escritor (1474-1533)